archivo

Uncategorized

Manuel Tamayo Haya

Cuando se diseña la cubierta de un libro y debemos incorporar los textos al lomo (spine), nos surge la duda del sentido de lectura y colocación de los mismos. En primer lugar deberíamos esperar a que el encuadernador nos dijera el grosor exacto para poder distribuir en tamaño y forma los datos en él.

Por norma general estos datos son el título, el nombre del autor, el logo de la editorial o marca del editor y si procede el número del volumen o tomo.

Si el lomo es lo suficientemente ancho y la tipografía se adapta sin reducir excesivamente su cuerpo, lo mejor sería colocarlo en horizontal, paralelo a la cabecera, en una o más líneas, de manera que se viera bien a una distancia lógica sin tener que acercarnos mucho para leerlo. Pero la duda aparece cuando la anchura no es suficiente y al tener que colocarlo verticalmente a lo largo…

Ver la entrada original 230 palabras más

Un ejemplo práctico bien explicado

Manuel Tamayo Haya

Aunque pretendo que este blog sea eminentemente práctico, un poco de teoría nos puede venir bien si ello nos proporciona agilidad a la hora de tomar decisiones. Cuando comenzamos la maquetación de un libro y ya conocemos el formato (si es posible siempre de acuerdo con el impresor intentando optimizar al máximo el tamaño del pliego, pues es uno de los factores que más influyen en el coste final), la primera duda que tenemos es la de establecer la caja de composición y los márgenes que emplearemos en la página maestra, pues el buen uso del espacio es muy importante en el diseño.

Libro caja de texto ayuda imprenta diseño editorial santander preimpresión

Lo que busca es obtener un resultado armonioso y equilibrado con relación al formato. Lo más habitual es echar un ojo a algún libro que tengamos a mano, que nos guste y se adapte a nuestras necesidades, pero existen varias fórmulas para obtenerla y vamos a ver una…

Ver la entrada original 503 palabras más